Aston Martin One 77 – Análisis de diseño

Aston Martin One 77 Cuando llega al mercado un nuevo modelo de cualquier fabricante, sea un fabricante de vehículos de élite, sea una compañía productora de miles o millones de unidades al año, la primera cuestión es: ¿Te gusta?. La respuesta la puede definir por lo rápido, grande, tecnológicamente avanzado etc. que sea el nuevo modelo en sí. Pero todo se percibe tras la apariencia física, que es la que marca la primera impresión que recibimos. No queremos afirmar que el resto no sea importante, sin embargo parece justo reconocer que el aspecto tiene un papel primordial cuando de emitir un primer juicio se trata.

Por primera vez en la corta historia de Style4Cars realizaremos un Análisis del Diseño de uno de los vehículos más excitantes aparecidos en el mercado en el último año. Por esa razón es por la que usaremos las imágenes de la maqueta presentadas inicialmente por la marca, en las que los volúmenes y las líneas del coche se aprecian de manera más nítida.

3/4 Rear Hablemos en primer lugar de los modelos de producción de Aston Martin. Entre ellos encontramos el pequeño V8 Vantage, V12 Vantage (igual, pero con mayor motor), el más GT que deportivo DB9 con su correspondiente versión cabrio, y el DBS, que no es otra cosa que un DB9 musculoso con algunos otros detalles que justifican su mayor precio. Si preguntas a alguien sobre los coches que más le gustan, Aston Martin estará con mucha frecuencia entre las preferidas. Y efectivamente existe una razón (o varias): tienen las proporciones perfectas, como los volúmenes, tensión en las superficies y una correcta posición de las ruedas. Sin embargo es fácil encontrarse con alguien que no es capaz de diferenciar fácilmente los diferentes modelos. Y eso puede ser un problema para alguien que está pensando en comprarse el mayor y más caro de los modelos, ya que de alguna manera querrá que su poder adquisitivo destaque un poco más que si se comprara el ‘económico’ V8 Vantage; y al mismo tiempo es un valor añadido para los más pequeños, que heredan en sí mismos una exclusiva imagen, propia de modelos mucho más caros.

Side El One 77 es el primero de los Aston Martins que resuelve ese problema. Después de todo, no se podría esperar otra cosa de un coche que vale más de un millón de euros y del que sólo se fabricarán 77 unidades. Lo que Aston Martin nos ofrece es posiblemente uno de los coches de mejor aspecto de los últimos años. Seguimos teniendo los mismos ingredientes: proporciones perfectas y voluptuosos volúmenes, la justa tensión en las secciones de las superficies y en las líneas, pero sobre todo ello tenemos ese componente de exageración necesario en cualquier supercoche. Alguien afirmó una vez que para que un supercoche pudiese realmente llevar esa denominación, en algún momento su diseñador debía dejar que saliese su niño interior para dibujar alguno de sus trazos.

En el 77 podemos verlo en las salidas de aire de los laterales y en los volúmenes del extremo frontal del coche. Observa que mientras otros modelos Aston tienen unas pequeñas salidas tras los pasos de rueda frontales, muy al estilo de lo que nos tiene acostumbrados BMW en sus modelos M, el One 77 no se anda por las ramas y nos hace toda una declaración de intenciones, dejando claro que ‘este coche es mucho más que los otros’. Hay más motor, mayores frenos, más tecnología, etc.

Uno de los otros elementos que destacan es la línea DLO (Day Light Outline, algo así como el perfil de las zonas acristaladas) en el lateral. La manera en la que termina en la ventanilla trasera con esa curvatura invertida, añade tensión y aporta una nueva apariencia, por otro lado necesaria. No podemos pasar por alto que en los últimos modelos de Aston Martin, la proporción de las ventanillas laterales está muy cuidadosamente calculada, y eso les confiere un atractivo notable.

Otra novedad en Aston es la sección usada para definir la línea del hombro que recorre el lateral desde el frontal hacia atrás. Mientras que en los demás Astons tenemos una suave línea de gran radio conectando la parte superior con el lateral,

V12-edge

en el One 77 nos encontramos un radio mucho menor, dando lugar a una línea muy definida, afilada y característica que llega hasta el punto en el que empieza el paso de rueda trasero.

77-edge

También la manera en las aletas traseras y los citados pasos de rueda se ensanchan respecto a otros modelos aporta tensión y carácter al conjunto.

Top En el frontal el Aston introduce un elemento que seguramente va a ser tomado por muchos otros diseñadores y adaptado a otros coches de otras marcas. Se trata de la intrusión de las tomas de aire laterales en la superficie de los faros. Con ellas se crea la ilusión de que existe un volumen formado por el frontal y el capó que se inserta sobre otro, definido por las aletas laterales.

Las marcadas estrías sobre el capó y la enorme rejilla delantera, situada muy baja, confieren una presencia que no nos deja lugar a dudas de que se trata de un supercoche. Es justo decir, a propósito del capó, que encontramos que se ha resuelto mucho mejor que en el caso del V12 Vantage en el que sus cuatro rejillas nos indican que la refrigeración se estudió después de diseñar la forma. La necesidad de respirar del V12 no deja mucha libertad a los diseñadores, por lo que las rejillas parecen hechas realmente por ingenieros. En One 77 cada cosa está en su sitio y su tamaño, y existe una coherencia entre todas ellas.

Virage&Scirocco En cuanto a la trasera del coche, comencemos recordando la tendencia de muchos fabricantes de vehículos exclusivos, entre ellos Aston Martin en los ‘80s y ‘90s, de tomar ciertas partes de vehículos de gran serie. Las ópticas traseras eran con frecuencia tomadas de Ford, VW y otros fabricantes.

 

Ahora, el desarrollo de la imagen de marca no permite de la misma manera licencias semejantes, y es necesario contar con ópticas propias, ya que entre otras cosas son capaces de transmitir en gran medida la personalidad del fabricante. Si comentamos esto, es en mayor medida porque en este caso estamos ante unas de las mejor diseñadas de todo el mercado. La manera en la que unifican la línea superior de ambas ópticas mediante una única banda es la evolución lógica de esa filosofía. El difusor inferior de nuevo tiene las proporciones correctas y una acertada integración en el paragolpes.

3/4 Front Ahora las preguntas clave: ¿Es un Aston Martin?. ¿Es un buen diseño?. Eludiendo los prejuicios creemos que cualquiera sería capaz de reconocer el One 77 como un Aston Martin. Toda la esencia de Aston Martin sigue estando ahí, así como las necesarias innovación y evolución. A la segunda pregunta, también respondemos con un ‘Sí’, ya que podemos decir que entra en la categoría de los escasos coches que son atractivos desde cualquier ángulo desde el que los miremos. Y no se trata de un refrito de otro vehículo existente con ruedas más grandes y spoilers, sino que aporta nuevos elementos de diseño para Aston, unas acertadas reinterpretaciones de los existentes, y en el caso necesario, una muy buena evolución de lo visto hasta ahora, pero un estado más avanzado. Para nosotros, en S4C, resulta merecedor del título de uno de los coches de mejor aspecto de la historia reciente.

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